LA MIEL DE ABEJA: un alimento para gente de alto rendimiento.

Todos alguna alguna vez en nuestras vidas hemos tenido la oportunidad de saborear  una pequeña cucharada de miel de abeja, pero muy pocos saben todos los beneficios nutricionales y medicinales que posee este delicioso líquido viscoso y dulce.  Para muchas culturas de la antigüedad la miel de abeja fue considerada un alimento sagrado y venerado; fue elogiada por filósofos y profetas de todas las de las civilizaciones.

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La miel está compuesta en su mayoría de azúcares (80%) tales como glucosa y levulosa, fructosa y  otros monosacáridos, agua (17,2%) y otros nutrientes en menores cantidades,  como proteínas, vitaminas (B1, B2, B3, B5, B6, E, K, C, caroteno, etc…), minerales (sales de calcio, sodio, potasio, magnesio, hierro, cloro, fósforo, azufre y yodo), ácidos orgánicos (ácido málico, vínico, cítrico, láctico, oxálico) y enzimas (diastasa, amilasa, invertasa, catalasa, peroxidasa y lipasa). Su composición heterogénea y única haces que la miel de abeja posea confirmadas propiedades benéficas sobre la salud humana.

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Una fuente de alto valor Energético.


Su elevado contenido de azúcares simples, hace que la miel de abeja sea una excelente fuente calorífica para deportistas, estudiantes o cualquier persona que realice trabajos de alto desempeño, ya que es fácilmente asimilable por el cuerpo y permite que esta energía se encuentra disponible para su uso de manera inmediata.

  • La glucosa de la miel se absorbe por el cuerpo rápidamente y brinda un aumento inmediato de energía, mientras que la fructuosa lo hace más lentamente suministrando energía en forma sostenida”
  • Brinda una fuente de energía concentrada que ayuda a evitar la fatiga y aumenta el rendimiento deportivo.
  • Estudios recientes señalan que la miel puede ayudar a que los músculos cansados se recuperen más rápido después de una ejercicio exigente.
  • Los deportistas que consumen miel  antes y después de competir se recuperan más rápido que quienes no lo hacen.
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